30 de junio de 2010





Sus amigos dicen que río como ella, los míos que ríe como yo. Yo digo que si me rajan el corazón, de entre "algunas" cosas, saldrá ese rubio rajante, desmesurado y abominable. Se trata de una mujer vehemente, si está, no se hace notar, nota sin darse cuenta. Creo que es un bucle antagónico y espectacular, pero a la vez, más par que impar, que, por el momento, no soy capaz de describir. Mientras tanto, se muestra emotivo-festivalera, y articula: ¡decide ya!

28 de junio de 2010




Acabo de despertar. Es incluso injusto que diga que va a ser un día horroroso. 


Por el momento escucho Lolaila Carmona de Napoleon Solo desde la terraza de mi piso tomando café y fumando el primer cigarro del día. La canción habla de aquellos días en los que mejor sentirse muerto, mi estado físico lo secunda, el grisáceo que baña este cielo encapotado lo reafirma. El regalo que me da mi terraza con estas vistas, no puede estar a favor de lo anterior. 

Me alojo en el 11, por lo que, desde aquí veo todo ciudad jardín, esa maravilla de la que la que tanto me hablaba mi abuela cuando era chica. Se crió allí y según tengo entendido, tuvo una infancia bastante pintoresca. No me extraña. Parece un paraíso dentro de la ciudad, exento del ruido urbano. Plagada de palmeras, árboles y jardines; como si de una gran urbanización de las afueras se tratara. 
Desde mi terraza también veo el mar. Me hipnotiza. A veces me asusto y dejo de mirarlo, por miedo a que algún día me canse de hacerlo (aunque lo dudo). En esa parte de mar que puedo apreciar desde aquí, se encuentra parte del puerto. Los barcos van y vienen, otros no tanto; yo no lo noto. Creo que la imagen de este trocito de mar se mantiene inmutable en mi mente y a penas puedo diferenciar el movimiento de estos móviles marinos. 

Quiero ser como ellos y no quiero tener un exámen mañana.

27 de junio de 2010

Cosas surrealistas del día de hoy:

1. Me he olvidado de la expo que ansiaba ver y he llegado 1 hora tarde a la inauguración
2. Una visita repentina vino con un traje de naf naf (el cual acababa de robar) a ducharse y plancharse el pelo.
3. Me conecto al face a las 2:31 y el primer PLOF es un colega diciéndome que viene de hacer un trío.
4. He conocido a mi convecino de enfrente hace un par de horas por el chat de facebook.
5. Mi tarjeta se ha desimantado, mañana es domingo, no tengo dinero suficiente y no paro de contar y administrar los cigarros que me quedan.
6. Estudio y me desconcentra el ruido de Ramón (mi pez) pidiendo comida. Le he dado, y no para de hacer esa movida rara que hacen los peces.
7. Un colega decide, que el after-hour va a ser en su casa, sólo y mediante skype. Con su gran cambada, logra explicarme como un garbacho pijo le ha robado su noctívigo ligue, a pesar de que estuvo perreando y salseando con ella. Lo peor no es eso, sino que pide consejo, y me tiene 45 minutos amenazada sin poder irme.

26 de junio de 2010


El otro día me compré una melódica. A mi me gusta, a ellos no. De hecho, me da la la sensación de que cuando la empiezo a tocar suenan todas las lavadoras y oigo las ventanas de toda la vecindad cerrar. No creo que sea porque la toque mal, o quizás sí; o puede que suene ¿demasiado alto? Para mí es bueno, o eso creo. El otro día puse una vela encima del teclado para difuminar el olor a tabaco en mi habitación. Cuando me dí cuenta, esta se había consumido y destrozó el la sostenido. Me pregunto si venderán teclas sueltas para poder cambiarla y dejar de molestar a los moradores de mi edificio y los contiguos con la melódica. Mientras tanto, que se conformen con mis disculpas.




Me gusta poner "ska" cuando recojo o limpio. Me relaja pero no me adormece. Creo que hoy no va a ser un día marínibil. Será un día normal, tengo que estudiar. A parte de eso, no hay mucho más que me preocupe además de una indiferencia que por ahí anda y me diferencia el estado mental; la cama elástica y el remordimiento de conciencia por haber salido ayer. 
Vengo de bajarme desmesuradamente la falda, como cual chica andando a estas horas. Vengo como cualquiera. Vengo de bailar con dos artistas, él y ella. Él es artista rajante, o así se hace notar. Su emotividad es emotiva y motiva al espectador. Ella no se considera así, aunque yo sí la estimo de tal modo. Lee y conoce, su arte es mental y de allí no lo saca. Vengo de ser independiente y de un independiente me mudo dependiente. No quiero estimar a nadie y si a algo. Entonces recuerdo: ¿hoy? sólo estudié o leí, mientras esperaba al acompañante del almuerzo. Desde este a mi hogar, amiga y café- Colega cerveza - cerveza y expo- expo bar- expo disco. Creo que a lo sumo tiré dos fotos. Espero que estén bien.

25 de junio de 2010




Quiero una cama elástica y ponerla en el salón. Una de esas en las que piensas cuando te topas con todos los semáforos en verde. Creo que voy a quitar el sofá que nunca uso, pues está frente a la tele. La italiana lo usa, yo no. De hecho, eliminaría las televisores que junto a sofás se encuentran y esas mesas tan horteras con revistas que miran hacia atrás. He pensado que, si la quiero muy grande, quitaré la mesa del comedor. Nunca comemos juntos, tan siquiera lo hemos intentado. Siempre comí sola, y siempre lo odié, eternamente lo odiaré